Creo que he derrotado a la bestia, estoy prácticamente seguro, creo que ya no volverá a molestar nunca jamás, espero que no vuelva, porque mi trabajo me ha costado expulsarlo de dentro de mí. Era un ser odioso, terrible, un ser que insistía una y otra vez en destrozarme por dentro, se metió dentro de mi cabeza y la manejaba a su antojo, pretendía que fuera la persona más infeliz del mundo y que me pareciera que todo, absolutamente todo estaba contra mí, cometió el fallo de no apoderarse de mi corazón. Afortunadamente ya todo eso queda atrás, no me atribuiré yo sólo el merito de la victoria, ya que esto ha sido un trabajo en equipo, yo sólo no hubiera podido.Ahora todo es mejor, la telaraña gris que cubría mis ojos ha desaparecido, ahora lo veo todo de colores, incluso los nubarrones que hoy cubren el cielo tienen cierto aire de alegría.
El monstruo ha desaparecido, pero él es inmortal, y renace de sus cenizas, tendremos que estar al tanto y hacer guardia, siendo dos personas siempre es mucho más fácil.
