Supongo que no sabes lo que tienes hasta que no lo pierdes, eso me sucede con la fotografia de arquitectura, he tenido todo un año la cámara de gran formato, pero podemos decir que nuestra relación no era muy buena, mas bien la he llegado a odiar hasta límites insospechados, ahora sin embargo mataría por tenerla entre mis manos y escapar en búsqueda del edificio perfecto.No hay quién me entienda.