El masoquismo es la única religión en la que creo, esto explica porque en fechas tan sagradas como las que nos encontramos, no pueda evitar mirar viejas fotos que me arañan el corazón. Creo que soy mejor persona cuando estoy melancólico, quizá, como Obelix, yo me caí de pequeño en una marmita de viejos recuerdos, que todavía no había tenido.Diario de mi vida es uno de eso buenos recuerdos, tiempos no muy lejanos, que a juzgar por mi entrada anterior en el blog, aun no he superado. A parte de un buen recuerdo, Diario de mi vida es un trabajo que nos mandó uno de los profesores de EASD de Valencia, un buen trabajo para reflexionar un día como hoy, en el que mañana será otro año, otra década, y yo... como la mayoría de mi generación seguimos dando tumbos pensando qué será de nosotros. Me tendré que dar prisa para cumplir mi proposito de ganar en el 2018 el premio nacional de fotografía.
En el 2010 os prometo dar caña.





Nunca en mi vida he visto una ciudad que creciera tan deprisa, Valencia está sobrealimentada, cuando era aun pequeña le dieron demasiado de mamar y ahora pasa lo que pasa. El ruido de una obra me alerta sobre su inmediato futuro, el 
