




El dolor que sentía en los ojos, hoy ha desaparecido, los hilos que se entrecruzaban entre mis parpados han sido cortados, y el bozal impuesto por el traicionero tiempo ha caído por si solo."Tempus Fugit"
Las fotos están hechas con un móvil y son mi resumen navideño.

El frió le abrasó, el calor le heló hasta la última de sus costillas, la luz de la Luna la obligaba a llevar gafas de sol, y de día no podía salir de casa sin su linterna, el secreto le fue contado todos los días por todas las personas con las que nunca llegó a hablar, a la vez que la voz popular nunca llegó a sus oídos, porque sus oídos jamás llegaron a escuchar. En su casa las puertas eran ventanas, y las ventanas puertas, los cuadros no colgaban de las paredes, sino eran paredes las que colgaban de los cuadros tendidos en el suelo, el cesto de la ropa sucia estaba lleno de ropa limpia, y lo contrario pasaba con su armario. Las chaquetas estaban forradas de agujeros, y los bañadores de lana. No concebía el significado de la palabra tiempo, porque el tiempo era lo que jamás tuvo, ni nunca quiso. De pronto alguien cruzó su ventana sin tocar al timbre, entró en su casa, esquivó los cuadros tendidos en el suelo, no le contó el secreto, que hacía tiempo que había dejado de serlo, tuvo la tentación de contarle la voz popular, pero supo que pronto lo entendería todo, y poco a poco se acercó más a ella, finalmente logró quitarle las gafas de sol, la ceguera desapareció, como todas aquellas sensaciones contradictorias. Pronto pudo ver, que la persona que vino a visitarla era la cordura, que para bien o para mal, le despertó de ese extraño sueño de una noche de verano.
Creo que he derrotado a la bestia, estoy prácticamente seguro, creo que ya no volverá a molestar nunca jamás, espero que no vuelva, porque mi trabajo me ha costado expulsarlo de dentro de mí. Era un ser odioso, terrible, un ser que insistía una y otra vez en destrozarme por dentro, se metió dentro de mi cabeza y la manejaba a su antojo, pretendía que fuera la persona más infeliz del mundo y que me pareciera que todo, absolutamente todo estaba contra mí, cometió el fallo de no apoderarse de mi corazón. Afortunadamente ya todo eso queda atrás, no me atribuiré yo sólo el merito de la victoria, ya que esto ha sido un trabajo en equipo, yo sólo no hubiera podido.
Los versos escritos por las nubes caen kamikazes a tu encuentro, gotas de agua dulce, cuyo destino es encontrar su muerte sólo para que tú te puedas reflejar en sus charcos.
Mi amigo viento, cambia de opinión, olvida a la bella Poniente y va en busca de la olvidada Levante, nunca supo amar a una sola mujer, por mucho que yo le dijera que tenía que tranquilizarse un poco.
Su marcha dejo abierta las puertas de la ciudad olvidada, sus rejas, manchadas de carmín, nunca habían estado tan felices, alguna ninfa, sin duda, había pasado por allí.
Me adentré un poco más en el bosque de piedras enanas, sorteé los obstáculos que me encontraba frente a mi, abrí las puertas de hierro macizo que Hefesto interpuso en mi camino, porque él, como el resto de los mortales y dioses, también estaba enamorado de ti.
De pronto una luz cegadora, caí rendido de espaldas, y ya no recuerdo nada, sólo una boca pequeñita, acercándose lentamente, y susurrándome al oído, palabras, que desde entonces hasta ahora nunca podré olvidar.

Tú y solamente tú, eres el significado de la palabra regreso, eres cada una de las letras que la forman, eres el pensamiento perenne de todo el trayecto, eres el billete comprado a ultima hora y el sprint final que me lleva a la vía seis.
Cuando mirar al futuro no nos aterra, y ya sólo puedes ver palabras sin disfraces escritas en carreteras de caricias en tu espalda, cuando tu mirada es cristalina y sólo veo unos ojos llenos de lágrimas de sinceridad y amor, cuando tus abrazos tienen energía, como los del primer día que te conocí y tus besos cada día me dan más calor, cuando tu risa me sigue pareciendo el sonido más bello del planeta, y cuando tus palabras coinciden con las mías en esa fracción de segundo en la que callamos durante un paréntesis de besos para decirnos "te quiero", sólo entonces comprendo el significado de la palabra felicidad.
La intranquilidad no lleva a ninguna parte, el deseo de querer abandonar jamás esta presente en mi mente, todo es pasajero, sobretodo las malas cosas.
Cansado de estar cansado de remar contracorriente me dejé llevar por la marea, olvidé los remos en casa y me embarqué en un viaje suicida.
Confió en ti, quizá sea un error, no es la primera vez que me equivoco contigo, ni la ultima que me traicionarás al darte una segunda, tercera y cuarta oportunidad, pero yo soy así, nací para sufrir, para apostar mis sueños a la ruleta rusa, soy tu ludópata de amor.
La incertidumbre que gobierna cada uno de mis pensamientos me llevó al grave error de buscar respuestas sin pregunta en antiguas creencias desfasadas. No encontré contestación ninguna, estuve horas mirando al cielo, esperando esa señal divina que me dijera lo que debía o no debía hacer, pero él no decía nada, sólo me miraba con ojos risueños. Entonces el cielo finalmente habló, me dijo que la respuesta estaba en él, en sus nubes, en su brisa, en su infinita belleza... pronto entendí que el cielo eras tu y que por eso tenía las respuestas a todas mis preguntas.