martes, 10 de marzo de 2009

Trabajar en la noche

“Trabajar en la noche” es una frase que siempre me ha hecho gracia, uno siempre se imagina porteros de discotecas, streepers, gogos, camareros de garitos, incluso, ¿por qué no? camellos, prostitutas, chorizos y un largo etcétera de fauna nocturna. Y no es que los meta a todos en un mismo saco, que no es el caso, que no se mal interpreten mis palabras, pero es que por las noches todos los gatos son pardos, y yo suelo ir muy ciego.
El caso, es que yo también quisiera trabajar de noche, siempre he sido muy envidioso, muchas veces he soñado con ello. Quisiera ser faro que guía a los marineros a casa, quisiera ser cometa para hablar con las estrellas, quisiera ser un grillo flamenco y cantarte por soleares, quisiera ser farola para alumbrar las baldosas que pisas camino del trabajo, también quisiera ser reflejo de luna, y el aliento de un búho, quisiera ser sábana arropando tu espalda en el sueño de un viernes de resaca, quisiera ser taxista de guardia y farmacia dormida y quisiera ser infinito, como el manto negro nocturno, que nos protege de toda la hipocresía que nos trae un nuevo día.
Quisiera ser obrero de tus noches, trabajando sin descanso.

La foto es del making off que hice durante la grabación de un videoclip realizado por Moana Producciones.

martes, 3 de marzo de 2009

Bruce Davidson

En este blog puede colaborar todo el que quiera, como ejemplo el de una buena amiga mía que aun no he tenido el placer de conocer, que me habló de este fotógrafo, muchos considerareis un insulto mi ignorancia, pero rectificar es de sabios, y informarme sobre él y ojear su obra, allá va esta entrada.
Bruce Davidson descubrió la fotografía con la temprana edad de diez años, mientras vivía en Oak Park, Illinois. Tras sus estudios en la universidad de Yale, se incorporó al servicio militar, gracias a él pudo viajar a Paris y conocer a Cartier Bresson, (A mí personalmente esto me hace gracia, antiguamente parece que los artistas importantes estuvieran en la calle como la Torre Eiffel o cualquier otro monumento).
Tras conocer a Cartier Bresson trabajó en la revista Life y más tarde ingresó como miembro asociado en la Magnum y en 1959 se convirtió en miembro de pleno derecho.
De 1958 a 1961 publicó una de las obras, para mí, más interesantes, “Brooklyn Gang”, en la que retrata a jóvenes pandilleros de la época, las fotografías impresionan por su puesta en escena, el momento decisivo del que hablaba Cartier Bresson está patente en sus fotos y cuentan, cada una de ellas, una historia determinada. También durante esa época publicó obras como “The Dwart” o “Freedom Rides”. Más tarde la fundación Guggenheim le concedió una beca que le permitió dedicarse al estudio del Movimiento para la igualdad de derechos cívicos en América.
Pero sin duda su trabajo más importante fue East 100th Street, un trabajo en el que retrata las condiciones de vida en las calles del Harlem, este trabajo llegó a ser expuesto en el Museo de Arte Moderno de Nueva York.
También realizó otros trabajos como Subway o Central Park. A pesar de llevar a hombros cincuenta años de carrera fotográfica, Bruce Davidson no ha parado de seguir trabajando y mostrando nuevas obras impresionantes.

Como de costumbre, allá va la web de autor:
http://www.art-dept.com/artists/davidson/

sábado, 14 de febrero de 2009

La Paya

Cuando me dijiste que tú querías un hombre como yo, pensé que estabas loca o que me estabas tomando el pelo, al final de las dos opciones resultó ser la primera.
Desde aquello ha llovido ya algún tiempo, mientras tanto seguimos dejando atrás aniversarios y contando de manera enfermizamente pueril los días que faltan para el próximo.
Desde que estás a mi lado, los días ya no pesan, la cálida voz del despertador me agrada, porque anuncia un nuevo día a tu lado, las arrugas ya no hieren como tijeras, el viento en contra no se lleva mi sombra, he comenzado a tachar los días del calendario, desapareció el miedo a envejecer pero apareció el miedo a perderte. Los miedos son necesarios, uno nunca puede estar cien por cien tranquilo. Yo tengo otros miedos, pero tú has sabido ayudarme siempre a superarlos.
Me has enseñado a hacer café, a conocer nuevas gentes, y conocerme a mi mismo, a separar la ropa de color y la blanca, a quererme un poco más, y a darme cuenta que puedo ser querido, y cómo no, a amar. Te lo habré dicho una y mil veces, pero el significado amor antes de que tú pasaras por mi vida, era una utopía, tú, me deletreaste una por una todas las letras, y la introdujiste en mi diccionario.
Contigo cada día es distinto, siempre me sorprendes con una cosa nueva, soy tan libre que a veces temo haberme encontrado conmigo mismo, porque sólo contigo puedo hacer y decir, lo que con otras personas sería una locura. Me comprendes mejor que yo y con una sonrisa tuya, arreglas mi peor día.
Brindemos pues por estrenar nuevos calendarios juntos.

martes, 10 de febrero de 2009

Rosa y Bleda

Mirando hacia el campamento de Peña-Redonda, Numancia, 133 a J.C.,

Cerca de Almansa, 25 de abril de 1707

Ante la Mesa del Rey, Las Navas de Tolosa, verano de 1212

No quiero que este blog trate solamente de autores de renombrado prestigio internacional, sino que mi objetivo es tratar sobre aquellos autores que me inspiran y que creo que a la gente que aun no encuentra su camino, le puede ser de gran ayuda.
Dicho esto, quiero hablar de unas personas muy importantes para mí, quizá en algunos momentos hable más desde el sentimiento, que desde la objetividad, (aunque creo que ya lo hice en entradas anteriores), pero en este caso se unen las dos cosas.
Ellos son María Rosa y José María Bleda, “Rosa y Bleda” Los recientes premios nacionales de fotografía, y para mí, son de gran importancia, no sólo por haber asistido a una de sus charlas, la cual me dejó fascinado, sino por ser antiguos alumnos de la escuela donde estudio, y de alguna manera, veo que no hay nada imposible, e inevitablemente, uno toma referentes.
Una vez tratado los sentimentalismos, hablaré de su obra. Las fotografías de Rosa y Bleda tienen la característica de llevarnos a un tiempo pasado como si por arte de magia se tratara, nos sitúan en lugares donde ha sucedido algo, los espacios vacíos y las cosas que adornan la imagen nos sitúan cronológicamente.
Sus fotografías son básicamente narrativas, y cuentan una misma temática, previamente documentada, como es el caso de las fotografías que he puesto arriba, pertenecen a la serie “campos de batalla” Ellos describen dicha serie como “un acercamiento a lugares marcados por la historia, espacios en los que cientos de personas se enfrentaron y murieron de forma violenta por un motivo de conquista territorial o de dominio.”
En sus fotografías se nota dicha esencia, y por un momento te notas un soldado más, aterrado ante la incertidumbre de la batalla.
Este es uno de sus trabajos, pero tienen otros muy importantes como el de “Campos de Fútbol” “Ciudades” u “Origen”.
Muchas veces vemos fotografías y podemos pensar en la simplicidad de estas, una mirada poco trabajada podría pensar esto de ellos, pero en realidad es que hay que contemplar la obra entera para darnos cuenta lo que tenemos frente a nosotros, recapacitar y verlas como es debido, lo suyo sería asistir a una exposición de ellos y deleitarse con la calidad de sus copias y como no, del tamaño de estas, donde se puede apreciar perfectamente todos los detalles.
Recomiendo enfervorecidamente pasar y observar su web, donde, a parte de este trabajo puesto aquí, están otros suyos, además la web es un ejemplo de lo que tiene que ser una web de fotografía, limpio, conciso y al grano.
Aquí os dejo la web, ahora, me voy a dormir.
http://www.bledayrosa.com/

miércoles, 4 de febrero de 2009

Alberto García - Alix

Enfrentarse a pecho descubierto a la obra de García – Alix es casi un suicidio, sus fotografías están llenas de emotividad y dotadas de una fuerza lejos de lo que estamos acostumbrados. La sensación de absoluta desolación que nos entra al contemplar su obra se debe a la invitación, ingenuamente aceptada, para ser testigo de su vida, una vida dura y marcada por la perdida de amigos y familiares, aunque bien es cierto, que para él desde el momento que retrata está fotografiando cadáveres.
Desde mi punto de vista, la obra de Alix se caracteriza por una huida, para mí, él huye de la muerte, porque en cierto modo, tiene que dar bastante miedo ver como todos van cayendo poco a poco y tú sigues en pie, observándola a lo lejos. La muerte le persigue constantemente, y así nos lo muestra en sus autorretratos.
Es comúnmente y equívocamente a la vez, denominado “el fotógrafo de la movida” y me parece un término bastante ceñido, cierto es que el autor nos documenta fielmente muchos aspectos de dicha época, y que al nombrarlo, las fotografías que nos vienen en mente suelen ser las de los setenta y ochenta, pero sería un error encasillarlo en una época determinada, porque más allá de su carga temporal, para mí, sin ninguna duda, fotografía silencios.
“Ayer fotografiaba silencios, hoy fotografío mi propia voz” Esta frase del autor nos resume un poco lo que puede ser su obra, observando como en sus fotografías más recientes, nos muestra una retrospectiva de su propia vida y del paso del tiempo, que queda impregnado en todo aquello que toca.
Fundamentalmente Alix retrata frontalmente, tiene una mirada de púgil en la que se enfrenta con el retratado, es un pulso entre los dos, en el que uno, no siempre gana.
Dicho esto no podemos negar que la obra de este autor no se entendería si no hubiera tenido una vida tan “agitada”, por decirlo de una manera sutil, y llevada tan al limite, un limite que algunas veces a estado a punto de llevárselo por delante.
Podría seguir hablando de la vida de García – Alix, se podrían escribir libros enteros contando sus andanzas, pero la mejor forma de conocerlo es viendo sus fotos, porque son el puro reflejo de su alma, en muchas ocasiones lo veremos como observador, otras veces como observado, pero siempre con esa magia que muchos han intentado plasmar en sus fotografías, y que sólo los grandes como él, consiguen lograr.

sábado, 31 de enero de 2009

Avenida del puerto (Camins del Grau)

Nunca en mi vida he visto una ciudad que creciera tan deprisa, Valencia está sobrealimentada, cuando era aun pequeña le dieron demasiado de mamar y ahora pasa lo que pasa. El ruido de una obra me alerta sobre su inmediato futuro, el derrumbe de unas casas en el Cabanyal me indica lo que mis ojos no quieren ver. El otro día vi en la televisión los nuevos proyectos que a ésta le deparan, decían que con la American´s Cup, la Fórmula 1 y no se cuantas más tonterias, "iban a acercar Valencia, al resto del mundo".
Dudo que el resto del mundo quiera ver más clones del resto de ciudades, porque esta ciudad tiene su propia identidad y renegar de ella es un error, tiene muchas cosas bonitas, y otras tantas feas, pero por ese mismo motivo, se hace mucho más interesante.
Desconozco si hay afueras en esta ciudad, ya hace unos cuantos años que se a engullido pueblos de alrededor, es increíble la codicia de quienes la manejan a su antojo. Porque al fin y al cabo ella es buena, y de tan buena, tonta, y se deja llevar por quienes le prometen lo mejor, promesas falsas claro está, políticos que sólo quieren tener llenas sus barrigas y sus carteras de Luis Buiton.
Valencia a veces recuerda tiempos en la que era mucho más joven que ahora, recuerda campos de naranjos, huertas, barracas y gente noble y humilde, recuerda citas de Blasco Ibañez, y azules de Sorolla, recuerda caminos empedrados que llevaban al mar, caminos muy distintos a los que ahora vemos, asfaltados con los sueños de quienes duermen en ella.

jueves, 29 de enero de 2009

Robert Frank





Para empezar este nuevo periplo bloguero he decidido empezar por el que hasta la fecha ha sido el autor que más ha logrado emocionarme con sus fotografías, él es Robert Frank. Poco puedo decir que no se haya dicho de él, como breve resumen biográfico, diré, que es Suizo, judío y de una familia pudiente. No dudó en emigrar a los Estados Unidos, no por la opresión nazi, que no le afectó demasiado a su persona, pero sí al desarrollo de su obra, además, la pequeña Suiza le quedaba un poco corta. Hizo varios trabajos que él mismo se públicó como "40 Fotos" o "Perú", trabajos interesantes pero que lejos quedaba del mayor de sus trabajos, y de uno de los mejores libros de fotografía de todos los tiempos, que marcaría un antes y un después, "The Americans"
Uno de los aspectos que más atención me llama de la obra de Robert Frank es que tras recibir la beca de la John Simon Guggenheim Foundation se compra un coche y atraviesa Estados Unidos embarcando a su familia en el proyecto y llegando a hacer un total de 28.000 fotografías aproximadamente.
Quizá ese hecho de atravesar todo el país en su coche queda plasmado en esta obra y en cierto modo nos llena de una envidia sana que nos arrastra a arrodillarnos ante este libro y simplemente limitarnos a aplaudir, cosa que de buen gusto hacemos todos los que poseemos esta joya entre nuestras manos, el libro es una maravilla, contiene una introducción del escritor Jack Kerouac, autor de "En la Carretera" y lo podemos encontrar a un precio muy asequible, de la mano de la editorial La Fábrica.
Después de ese trabajo Frank se encaminaría más hacía el cine haciendo varios trabajos como Pull my Daisy, Sin of Jesus o el más importante de los tres, Cocksucker Blues, basado en un documental sobre los Rolling Stones que a día de hoy, aun no ha salido a la luz legalmente por ser demasiado perjudicial para los Stones, cuentan que Mik Jagger le dijo a Frank: "Hiciste un excelente film pero si dejamos que esto se presente en América, nunca más nos dejarán entrar"
Mas tarde volvería Frank a la fotografía con trabajos como "The lines of my hand" o "My and my brother", pero ninguno de ellos consiguió el calado en el publico como The Americans.

Así que no lo duden, sean un poco Robert Frank, cojan su coche y huyan allá donde el corazón, unos litros de super 95 y un par de tarjetas de memoria, o películas, en su defecto, les lleve.

miércoles, 14 de enero de 2009

Yoana



Podría decir mil cosas de Yoana y me quedaría corto, como resumen una frase suya que me dijo cuando apenas hacía un par de días que nos acababamos de conocer; "perdona no te creas que me rio porque lo que acabas de contar sea gracioso, ni porque seas simpático y me haces reír, simplemente me dan estos cambios de humor cuando tomo sobredosis de azúcar".

miércoles, 7 de enero de 2009

Feliz post-navidad

El dolor que sentía en los ojos, hoy ha desaparecido, los hilos que se entrecruzaban entre mis parpados han sido cortados, y el bozal impuesto por el traicionero tiempo ha caído por si solo.
Vuelvo a sentir los cinco sentidos sobre mí, quizá con más fuerza que nunca, y es que después de un periodo de hibernación, todo resulta mucho más puro.
Escapé de la cueva que me tenía preso, la huida fue bastante fácil, la llave la tenía yo, yo era mi propio carcelero, mi verdugo y mi cómplice, simplemente tenía que decidir mi destino.
Decidí salir, y esperé a que este aire de falsa felicidad y consumo desapareciera de todos lados, como ya dije, los cinco sentidos se me habían incrementado, y ese mismo aire me provocaba alergia al respirarlo.
Al salir, compruebo que todos los caminos llevan al fracaso, la desesperación, la incertidumbre, el miedo y la frustración, al comprobar semejante panorama decido no tomar ninguno de los caminos y escalar el muro que tenía a mis espaldas. Es difícil subirlo, peligroso y no paran de caerme piedras en mi cara, pero decido seguir.
Consigo llegar a la cumbre, desde ahí todo se ve mucho más claro, los problemas se hacen insignificantemente pequeños, y yo, desde arriba, compruebo como todos aquellos caminos que llevaban al fracaso al final se van desvaneciendo y se quedan en nada.
Quizá sea cuestión de dejar de plantearse de una vez que camino coger y actuar de una vez, porque el tiempo no espera a nada ni a nadie.

"Tempus Fugit"

Las fotos están hechas con un móvil y son mi resumen navideño.

sábado, 1 de noviembre de 2008

Nana o los dos espacios


El frió le abrasó, el calor le heló hasta la última de sus costillas, la luz de la Luna la obligaba a llevar gafas de sol, y de día no podía salir de casa sin su linterna, el secreto le fue contado todos los días por todas las personas con las que nunca llegó a hablar, a la vez que la voz popular nunca llegó a sus oídos, porque sus oídos jamás llegaron a escuchar. En su casa las puertas eran ventanas, y las ventanas puertas, los cuadros no colgaban de las paredes, sino eran paredes las que colgaban de los cuadros tendidos en el suelo, el cesto de la ropa sucia estaba lleno de ropa limpia, y lo contrario pasaba con su armario. Las chaquetas estaban forradas de agujeros, y los bañadores de lana. No concebía el significado de la palabra tiempo, porque el tiempo era lo que jamás tuvo, ni nunca quiso. De pronto alguien cruzó su ventana sin tocar al timbre, entró en su casa, esquivó los cuadros tendidos en el suelo, no le contó el secreto, que hacía tiempo que había dejado de serlo, tuvo la tentación de contarle la voz popular, pero supo que pronto lo entendería todo, y poco a poco se acercó más a ella, finalmente logró quitarle las gafas de sol, la ceguera desapareció, como todas aquellas sensaciones contradictorias. Pronto pudo ver, que la persona que vino a visitarla era la cordura, que para bien o para mal, le despertó de ese extraño sueño de una noche de verano.

jueves, 23 de octubre de 2008

Dentro de mí

Creo que he derrotado a la bestia, estoy prácticamente seguro, creo que ya no volverá a molestar nunca jamás, espero que no vuelva, porque mi trabajo me ha costado expulsarlo de dentro de mí. Era un ser odioso, terrible, un ser que insistía una y otra vez en destrozarme por dentro, se metió dentro de mi cabeza y la manejaba a su antojo, pretendía que fuera la persona más infeliz del mundo y que me pareciera que todo, absolutamente todo estaba contra mí, cometió el fallo de no apoderarse de mi corazón. Afortunadamente ya todo eso queda atrás, no me atribuiré yo sólo el merito de la victoria, ya que esto ha sido un trabajo en equipo, yo sólo no hubiera podido.
Ahora todo es mejor, la telaraña gris que cubría mis ojos ha desaparecido, ahora lo veo todo de colores, incluso los nubarrones que hoy cubren el cielo tienen cierto aire de alegría.
El monstruo ha desaparecido, pero él es inmortal, y renace de sus cenizas, tendremos que estar al tanto y hacer guardia, siendo dos personas siempre es mucho más fácil.

miércoles, 8 de octubre de 2008

Puntos...



"El punto es un signo gráfico que cierra oraciones o frases con sentido completo. Se escriben sin dejar espacio de separación con el carácter que precede pero dejando un espacio con el carácter que sigue a continuación a no ser que dicho carácter sea de cierre"

Esto que he copiado en el wikipedia pasa también en la vida real con las personas, porque queramos o no, sólo somos puntos, minúsculos puntos que nos vamos moviendo de arriba abajo como pequeñas hormigas, algunos se creen demasiado lo de parecerse a una hormiga y se pasa la vida entera buscando a su reina.
Y como puntos que somos, también existimos distintos tipos de puntos:
Está el punto y aparte, muy recto y siempre encabezonado en dejarlo todo bien ordenado.
También tenemos al punto y coma, que se encarga de cambiar de tema, estos tipos de puntos son odiosos, siempre me ponen de los nervios, sólo les importa ellos mismos. Otro caso son los dos puntos, siempre se encargan de planificar lo que vendrá a continuación, suelen ser buena gente de todas maneras, aunque un poco obsesivos. Hay otro tipo de puntos que son de abreviación, generalmente son puntos muy jóvenes, que siempre van con prisas y quieren acortar las palabras, con el tiempo se acaban convirtiendo en puntos suspensivos, los más olvidadizos de todos. También existen los puntos finales, los más terribles de todos, no dan alternativa a nada, si llegan al poder estamos todos jodidos, para terminar están los puntos y seguido, para mi los mejores, siempre miran para delante y con sólo una sonrisa te convencen de que otro mundo es posible. De hecho adoro a los puntos seguidos porque aunque la goma de borrar se encargue de eliminar su rastro tu sabes que siempre están ahí y te ayudan a empezar la siguiente frase en mayúsculas.
En la foto vemos a una punto y seguido amiga mía.

miércoles, 25 de junio de 2008

La ciudad olvidada

Los versos escritos por las nubes caen kamikazes a tu encuentro, gotas de agua dulce, cuyo destino es encontrar su muerte sólo para que tú te puedas reflejar en sus charcos.
Mi amigo viento, cambia de opinión, olvida a la bella Poniente y va en busca de la olvidada Levante, nunca supo amar a una sola mujer, por mucho que yo le dijera que tenía que tranquilizarse un poco.
Su marcha dejo abierta las puertas de la ciudad olvidada, sus rejas, manchadas de carmín, nunca habían estado tan felices, alguna ninfa, sin duda, había pasado por allí.
Me adentré un poco más en el bosque de piedras enanas, sorteé los obstáculos que me encontraba frente a mi, abrí las puertas de hierro macizo que Hefesto interpuso en mi camino, porque él, como el resto de los mortales y dioses, también estaba enamorado de ti.
De pronto una luz cegadora, caí rendido de espaldas, y ya no recuerdo nada, sólo una boca pequeñita, acercándose lentamente, y susurrándome al oído, palabras, que desde entonces hasta ahora nunca podré olvidar.